El alma y el espíritu… ¿qué significan?

Aquello a lo que nos referimos con las palabras alma y espíritu siempre nos ha llamado la atención. Desde el principio de los tiempos hemos intentado comprender su significado conceptual. Esto nos ha resultado muy difícil porque son dos palabras que designan algo inmaterial, que no se puede tocar. Con este artículo intentaré poner comprensión sobre el significado de estas palabras.

Si has llegado hasta aquí, es posible que este artículo sobre la conciencia y la consciencia también pueda serte de utilidad, pues se explica qué son, y la diferencia entre ellas.

Etimología de alma y espíritu

Veamos en primer lugar su significado etimológico.

Alma: viene del griego ἄνεμος (ánemos) que significa viento. Esa raíz viene de la raíz indoeuropea *an(ǝ)- , vinculada a las ideas de soplar y respirar. Del griego pasó al latín ánima y de aquí al vocablo actual. La palabra latina ánima designa respiración, soplo vital. Ese es su sentido originario, y de ahí pasó a significar la vida tal y como Marco Aurelio II (121-180 d.C.) explicaba en sus Meditaciones: “Mira también en qué consiste el hálito vital: viento, y no siempre el mismo, pues en todo momento se vomita y de nuevo se succiona“. Así pasó a llamar exánime a quien se le privaba de aire, de respiración, y por tanto se moría. También  es el significado de inanimado, el ser sin vida, o animal aquel ser dotado obviamente de vida.

Espíritu: viene del latín spiritus y este del verbo spirare (soplar). Es probable que spirare sea una onomatopeya del sonido que hace uno al espirar. De spirare también nos llegan las palabras aspirar, espirar, inspirar, respirar, suspirar, transpirar

Así pues, etimológicamente parecen dos palabras con un significado muy similar. Ambas palabras tienen su significado en la respiración, en el aliento que supone la vida. Al respirar, lo mismo que al tener soplo vital, tenemos vida.

Cuando dejamos de tener vida pasamos a ser seres inanimados (sin ánima, sin alma), pues quedamos sin respiración (sin espíritu).

Significado actual de la palabra alma

Como vemos, desde el punto de vista etimológico, pudiera parecer que alma y espíritu designan lo mismo. Veamos su significado actual, según la RAE:

Del lat. anĭma.

1. f. Principio que da forma y organiza el dinamismo vegetativo, sensitivo e intelectual de la vida.

2. f. En algunas religiones y culturas, sustancia espiritual e inmortal de los seres humanos.

3. f. Vida humana. Arrancarle a alguien el alma.

4. f. Principio sensitivo que da vida e instinto a los animales, y vegetativo que nutre y acrecienta las plantas.

5. f. Persona, individuo, habitante. U. m. en pl. Una población de 20 000 almas. U. t. en sing. en frs. negs. No se ve un alma en la calle.

6. f. Sustancia o parte principal de cualquier cosa.

7. f. Viveza, espíritu, energía. Hablar, representar con alma.

8. f. Aquello que da espíritu, aliento y fuerza a algo. El amor a la patria es el alma de los Estados.

9. f. Persona que impulsa o inspira algo. Fulano fue el alma del movimiento.

12. f. ánima (‖ alma en el purgatorio).

Significado actual de la palabra espíritu

Del lat. spirĭtus.

1. m. Ser inmaterial y dotado de razón.

2. m. Alma racional.

3. m. Principio generador, carácter íntimo, esencia o sustancia de algo. El espíritu de una ley, de una corporación, de un siglo, de la literatura de una época.

4. m. Vigor natural y virtud que alienta y fortifica el cuerpo para obrar. Los espíritus vitales.

5. m. Ánimo, valor, aliento, brío, esfuerzo.

6. m. Vivacidad, ingenio.

7. m. diablo (ángel rebelado). U. m. en pl.

8. m. Vapor sutilísimo que exhalan el vino y los licores.

9. m. Parte o porción más pura y sutil que se extrae de algunos cuerpos sólidos y fluidos por medio de operaciones químicas.

11. m. Rel. Don sobrenatural y gracia particular que Dios suele dar a algunas criaturas. Espíritu de profecía.

Efectivamente, también el significado que se les da actualmente a ambas palabras es el mismo. ¿Estamos, por tanto, ante dos palabras que designan la misma cosa? No sería raro desde el punto de vista lingüístico, pero…

¿Cómo se utilizaban en la antigüedad?

Aristóteles (384-322 a.C.) fue el primero en intentar explicar qué es el alma. Para él y sus coetáneos la palabra espíritu designaba lo mismo. También Tomás de Aquino (1224-1275), el primer gran antropólogo, además religioso, se refiere a un único concepto, el alma espiritual.

¿Cuándo se comenzaron a usar con diferente significado?

Para encontrar una separación de significados tenemos que bucear en la religión moderna. Así, vemos en la wikipedia:

El espíritu humano es un componente filosófico, psicológico, artístico, y de conocimiento humano (la parte espiritual o mental de la humanidad). Mientras que el término puede ser usado con el mismo significado de “alma humana”, el espíritu humano a veces es usado para referirse al impersonal, universal o mayor componente de la naturaleza humana en contraste al alma o psique, que puede referirse al ego o un elemento menor. El espíritu humano incluye nuestro intelecto, emociones, miedos, pasiones, y creatividad. El espíritu humano se distingue por el componente separado del psique que compromete partes de las emociones, imágenes, memorias y tipos de personalidad.

De acuerdo al historiador Oswald Spengler, una distinción entre espíritu y alma ha sido hecha por los occidentales y las primeras civilizaciones que influenciaron su desarrollo.

El espíritu humano puede verse como el componente celestial de los humanos sin adornos (la parte que es impersonal o universal). Donde las almas son el elemento personal único para cada individuo. Tal como Spengler escribe en su obra The Decline of the West:

… más importante que todo esto es la oposición del espíritu y alma (Hebrew: ruach y nephesh, Persian: ahu y urvan, Mandasan: monuhmed y gyan, Greek: pneuma y psique) la cual viene primero en el sentimiento básico de la religión que se practica, después impregna el todo de el Apocalipsis, y finalmente formas y guías de la contemplación del mundo sobre el despertar de la cultura – como hemos visto con Philo, Paul y Plotinus, Gnostics y Mandeans, Augustine y el Avesta, Islam y el Kabbalah. Ruach originalmente significa “viento” y nephesh “respirar.” El nephesh siempre está relacionado de un modo u otro a lo corporal y terrenal, para la decadencia, el mal, la oscuridad. Su esfuerzo es el “crecer.” El ruach pertenece a lo divino, a lo celestial, a la luz. Su efecto en el hombre sucede cuando este desciende el heroísmo de un Samson, la sagrada ira de un Elijah, la ilustración de un juez (e.j. Solomon pasando su juicio) y todo tipo de divinización y éxtasis que es derramado. Como en Isaiah xi, x, el Messiah se convierte en la encarnación de el ruach.

Conclusiones sobre el alma y el espíritu

Parece claro entonces que fueron las religiones, en una época reciente, quienes propusieron la distinción de significados. De esa manera, el alma sería el SER real, mientras que el espíritu sería un mediador entre el alma y el cuerpo, o la energía que permite la vida del alma.

Sea como sea realmente, a los efectos que nos ocupan (espiritualidad, consciencia o crecimiento personal), podemos perfectamente tomar las palabras espíritu y alma como una sola, pues su diferencia es tan compleja que conceptualmente es prácticamente imposible de comprender en este momento histórico.

Quizá mas adelante, si la evolución del ser humano continúa, esta diferencia sea una clave para continuar su camino de vuelta a casa… o hacia donde sea que vayamos.