¿Quién Soy?

¿Quién soy?

Mi nombre es Gerardo Robles Martínez. Nací en Santander (España) en 1979. Estudié en Gijón, en el colegio de la Inmaculada, un centro de Jesuítas en el que sufrí lo que antes eran cosas de niños y ahora se llama acoso escolar, y en el que solo tuve la sensación de encajar cuando mi mal comportamiento me sacaba de “lo normal“. Ahí no era “otro niño” que tuviera que ser igual que los demás; en esas ocasiones, a pesar de las riñas y castigos, si sentía el interés de los profesores en atenderme; era entonces cuando me trataban como “uno único“, y no como uno mas. Creo que eso alimentó mi espíritu rebelde y el que siempre haya potenciado aquello que me hace diferente.

Después del colegio, casi obligado por las convenciones sociales, fui a la Universidad y estudié Magisterio. Allí la cosa iba muy bien cuando las asignaturas me gustaban y muy mal cuando no me gustaban. Y así iba sacándola, mas por presión que por entusiasmo, hasta que hice prácticas en colegios y me di cuenta de que no podía trabajar con niños como si fueran robots, como si todos fueran uno, y hacerles lo mismo que me habían hecho a mi. No podía participar en un sistema tan cerrado que pretendía que todos aprendieran lo mismo, hicieran lo mismo, y se comportaran de la misma manera.

La vida de adulto

Entonces dejé la carrera, y me hice adulto; llegó la necesidad de ganar dinero y de encajar en una sociedad cuadriculada, y me convertí en lo mas parecido que pude a “una persona normal“. Me pasé 20 años trabajando como fontanero y tratando de hacer lo que la gente esperaba de mi, la mayoría de las veces sin demasiado éxito. ¿Por qué fontanero? Pues porque tocó, diría hace unos años. Hoy comprendo muy bien por qué aquella decisión, y cómo me ha ayudado a ver que en este mundo todo está relacionado. Estamos conectados entre nosotros, con los animales, con las plantas… y por supuesto, con nuestras casas. Hoy puedo observar que las mismas averías o instalaciones responden siempre a un mismo patrón de cliente o de situación de vida.

El cambio

¿Pero cómo llegué a hacer esta página, a ser coach de salud y emocional y a desarrollar el Método ECI? Bien, como a mi me gustaba aprender cosas nuevas, pero en el mundo de la fontanería ya no tenía recorrido (ya tenía todos los carnets de fontanería, instalaciones térmicas, productos petrolíferos, gas, gases fluorados…). Entonces, mi afán por aprender me llevó a descubrir cosas que siempre me habían atraído pero que habían quedado en un segundo plano; esta vez, quizá por estar mas maduro o quizá por estar mas cerca de romperme del todo, me dejé llevar. Así que hice cursos de reiki, tarot, comunicación con animales, telepatía, interpretación de sueños, mindfulness, radiestesia…

Eran cursos que no programaba; surgía la oportunidad, y me apuntaba. Y todos ellos me fascinaban. Así conocí auténticos maestros como Mariví Simona, Rosario SánchezAlejandro Jodorowsky, Ángeles Gómez, Joaquín Grau… Todos ellos se juntaron a aquellos que ya antes habían ido marcando el camino de mi auténtica Vida; eran Jose Luis Ruiz de Ruiz, Juani Chicano, Elena Gómez Oñate

Así llegó un día en que me senté en mi escritorio viendo la lista de todos aquellos cursos. Entonces me pregunté a mi mismo para qué estaba haciendo todo aquello… todo me llegaba dentro, todo me parecía útil e interesante, pero no le encontraba un final. La respuesta la tuve muy poco tiempo después, como siempre que te preguntas a ti mismo y dejas que llegue la respuesta: por casualidad, un día descubrí a otro de mis grandes maestros.

El camino como coach de salud y emociones

Paco Moya no solo me enseñó que todas las enfermedades vienen de nuestro propio Interior, sino que también están relacionadas con la forma con que padecemos determinadas situaciones en nuestra vida; lo mas importante es que abrió una puerta que me permitió comprender qué había dentro de mi. Eso supuso un cambio de 180º en mi vida, al encontrar una respuesta a multitud de preguntas que me hacía y para las que no encontraba respuesta; por fin, había una respuesta para aquellas preguntas del tipo ¿por qué soy así?, ¿por qué siempre hago esto?, ¿por qué siempre me pasa lo mismo?, ¿por qué mis relaciones con las chicas siempre son iguales?

Eso significó darle un sentido a mi vida y a partir de ahí, todo cambió; comencé a estudiar detalladamente el inconsciente, las emociones y como la forma en que vivimos una situación nos afecta en nuestro interior y se refleja en nuestro exterior; como nos parecemos mas de lo que creemos a los animales, y como la Madre Naturaleza tiene una causa y una solución para todo lo que ocurre…

Con Paco Moya (a quien conocer ha resultado mas que fundamental en mi vida) primero y Joaquín Grau después encajé todo lo que hasta ese entonces había estado haciendo. Y después de nuevo leí, estudié, investigué, probé, comprobé… hasta desarrollar el Método de Exploración del Conocimiento interior (ECI) que hoy en día aplico con muchísimo éxito en la resolución de enfermedades, dolencias, malestares… y en una frase, para ayudar a las personas a encontrar el verdadero Sentido de su Vida.

Así que una vez que sentí haber encontrado mi camino vital, el camino ya es mas sencillo. Desde entonces continúo mi formación en coaching especializado en salud y emociones. La asociación mas prestigiosa del sector, AICM (Asociación Internacional de Coaching y Mentoring), ya me ha certificado con el número 12499 y así continúo con mayor coherencia que nunca mi camino laboral y vital. Ahora ayudo a niños y mayores a comprender y gestionar sus emociones, y a resolver sus problemas de salud o de infelicidad.